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Artículos recopilados

ACTUALIDAD CINEMATOGRÁFICA (LUIS ESPINAL)

Diario Presencia (La Paz domingo 25 de abril de 1976)

 

Sueños del pasado 1973SUEÑOS DEL PASADO (SAVE THE TIGER) es una película de denuncia y pesimismo, dirigida por John G. Avildsen, el mismo director de JOE.

SUEÑOS DEL PASADO es una película amarga.l cineasta subraya los tiempos muertos del trabajo de un hombre agotado; que lleva un gran nivel de vida (gasta 200 dólares diarios), pero está esclavizado para poderlo mantener. El consumo no está al Servicio del hombre, sino que el hombre sirve al consumo. La actitud más normal de este protagonista es dar plata y pagar; ésta es la acción más repetida a lo largo del film; todo lo compra, solamente la muchachita hippy no quiere aceptar plata.

Éste hombre de éxito aparente, sólo es un superviviente: no solamente porque escapó de la batalla de Anzio, sino porque ahora su ideal es no ir a la bancarrota, y aguantar su negocio una estación más, aunque sea prestándose a los usureros del hampa, o quemando su fábrica. Por esto el incendio es un gesto desesperado y simbólico; sus pesadillas han pasado a la vida real. Y el especialista en incendios es un hombre de gran responsabilidad y gran técnica. Aquí se critica la técnica norteamericana aplicada a la destrucción; por esto se recuerda: la guerra en Italia, los 3000 helicópteros caídos en Vietnam, el avión que tiene el record de bombardeos de desfoliación y ahora pasará al museo. Esta técnica que ya saca fotos de Marte, pero que no ha sido capaz de evitar que los hombres vivan entre las ratas.

El protagonista vive de cara al pasado: canciones, béisbol, guerra, todo son recuerdos del pasado. Ni cree en el futuro, ni cree en Norteamérica, por esto tiene a su hija en Suiza; ni tampoco comprende a una juventud que ya no comparte sus recuerdos y que no sabe quien fue Goebbels.

La ciudad de Los Angeles se define como un parque zoológico de animales enjaulados; y ciertamente, ni siquiera el pro¬tagonista tiene la libertad de detenerse un momento en la calle para descansar: hay que seguir la corriente del tráfico. Por esto se comprende que, al lado de la técnica do la destrucción, esté la técnica de la evasión; tanto la prostituta como la casa de modas lo que venden es imaginación, para salir de la rutina.

Este requiem para la sociedad de consumo nos presenta muchos utensilios sofisticados: el vibrador para dar masaje, el control remoto, el teléfono en el carro... Pero hay una profunda crisis ética. Como el único valor capitalista es el dinero, ya no hay patriotismo ni aprecio por la bandera, ni respeto a la legalidad; ya no hay moral ni normas; lo único que vale es la solvencia económica; a ella se sacrifica todo. Esta es la moral del capitalismo. Pero el sistema ya no cree en si mismo; el protagonista critica al sistema desde dentro.
Como una pequeña alternativa está el viejo Meyer, escapado de los campos de exterminio, pero que cree en su trabajo, y aun ama a su anciana esposa.

El desenlace del film está en la evasión ante el béisbol; como un aspecto más de esta media - cultura que recuerda preferentemente los nombres huecos de los cantantes.

Son obsesivos los recuerdos de este hombre de negocios; sobre todo la presencia de sus compañeros muertos en Anzio, retóricamente insistentes en el discurso de la presentación de modelos. También es insistida la presencia de los latinos como obreros.

Jack Lemmon tiene una interpretación brillante, y el film parece hecho a su medida. Pero, por otra parte, SUEÑOS DE PASADO se apoya excesivamente sobre unos diálogos muy ricos, pero que dan al film un aire literario y anticinematográfico. Por ejemplo, cuando van al cine (dos veces) a entrevistarse con el especialista en incendios, dan una película pornográfica "Dinamarca habla", pero solamente oímos diálogos, y no se da ni una imagen.

SUEÑOS DEL PASADO está llena de símbolos muy explicitados, y por tanto irreales y literarios: Hay que salvar a los tigres, que aparece dos veces además de estar , en el título original del film; la oca de juguete con su cuello roto; el cliente que tiene un colapso al hacer el amor; la elegancia de un traje sobre un personaje en ruinas...

Esta película, a ratos fascinante. está hecha con largos planos secuencia, para resaltar la lentitud del tiempo y el vacío vital. La secuencia de arranque del film parece salida del mejor neorrealismo italiano, por ejemplo de HUMBERTO D de De Sica

SUEÑOS DEL PASADO vale más como diagnóstico social que como cine. Pero su crítica es tan pesimista que se convierte en el típico derrotismo de derechas; por esto es un film amargo, que no cree en la historia ni en el futuro; su crítica es solo negativa, pero vale como síntoma. Este tigre que hay que salvar (según el título original de la película) no es tanto el protagonista individual, sino toda una cultura en colapso.